domingo, 13 de enero de 2008

Una anciana se encontraba frente a su choza desgastando una gruesa barra de hierro contra una piedra. Un hombre que acertaba a pasar por allí le preguntó intrigado:
- ¿Que haces, noble anciana? Con un tono grave y serio, le respondió:
- Estoy frotando esta barra de hierro; necesito una aguja para coser mi ropa.
El hombre, muy sorprendido, le dijo:
- ¡Necesitarás años para obtener una aguja de aquella barra de hierro! A lo cual, la anciana respondió:
- Todos los días froto esta barra de hierro contra la piedra y su espesor disminuye un poco cada día y finalmente terminará siendo una aguja. La mayoria de la gente no puede comprender mi empeño.
"Frotando una barra de hierro obtendrás una aguja". Ilustra la fuerza espiritual de la perseverancia, y en ocaciónes, suele utilizársela como un símil de la tenacidad del samurai frente a las adversidades.(Cuentos Samurai compilacion y comentarios de Guido
Tavani)